La traumatología deportiva es una de las ramas más dinámicas y exigentes de la medicina actual. No se limita únicamente a tratar el dolor, sino que se centra en el abordaje integral de las lesiones producidas durante la práctica deportiva, ya sea en atletas de alto rendimiento o en deportistas amateur que buscan mantener un estilo de vida activo. El desafío principal radica en que el sistema musculoesquelético de un deportista está sometido a tensiones superiores a las habituales, lo que requiere un conocimiento profundo de la biomecánica y la fisiología del esfuerzo.
El Dr. Carlos Martín Urbina Huaraca, especialista con una trayectoria consolidada en centros de referencia como el Hospital de Bellvitge y la Clínica CEMTRO, entiende que cada deportista es único. Una lesión deportiva afecta no solo al cuerpo, sino también al bienestar emocional y a la rutina diaria del paciente. Por ello, su enfoque se basa en la precisión diagnóstica y la personalización terapéutica.
Tipos de lesiones y tejidos afectados
Las lesiones deportivas pueden clasificarse según su origen (agudas o por sobreuso) y afectan a diversas estructuras críticas del cuerpo humano:
Hueso: Fracturas por estrés o traumatismos directos sufridos durante la competición.
Ligamentos: Esguinces o roturas completas (como el ligamento cruzado anterior de la rodilla), que comprometen la estabilidad articular.
Tendones: Tendinopatías y roturas (tendón de Aquiles, manguito rotador o tendón rotuliano) que limitan la transmisión de fuerza muscular.
Músculos: Desde contracturas y distensiones hasta roturas fibrilares de diversa gravedad.
Cartílago: Desgastes o lesiones condrales que, si no se tratan a tiempo, pueden derivar en artrosis prematura.